sábado, 3 de octubre de 2020

Cuida tu Salud Física y Mental

 


La Constitución de la OMS dice: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.» Una importante consecuencia de esta definición es que considera la salud mental como algo más que la ausencia de trastornos o discapacidades mentales.

La salud mental es motivo de nuestra atención y por una buena razón. Un cuerpo saludable puede prevenir ciertas enfermedades, como afecciones cardíacas y diabetes, y ayudarte a mantener tu independencia a medida que envejeces. La salud mental es igual de importante que la salud física, y no hay que descuidarla.

Para mantener una buena salud Física y mental sigue estos 7 consejos:

1.Cuida tu alimentación

 El alimentarnos de forma adecuada tiene un gran impacto en nuestra calidad de vida: significa aportar a nuestro organismo todos los nutrientes que necesita para su funcionamiento óptimo y, además, nos ayuda a mantenernos en nuestro peso, lo que reduce el riesgo de enfermedades como la obesidad, y los riesgos asociados a ella como enfermedades  cardiovasculares, la diabetes tipo 2 o el colesterol alto. 

2.- Evita el Alcohol

¿Sabes que el alcohol causa cada año 3 millones de muertes en todo el mundo? Esta cifra, recogida en informes de la OMS, da fe de los efectos tan nocivos que tiene el abuso de esta sustancia que, además, está asociada a más de 200 patologías y al desarrollo de trastornos mentales y del comportamiento. 

Si consumes alcohol, lo mejor es hacerlo de forma moderada, es decir, no tomes más de una unidad diaria si eres mujer adulta o varón mayor de 65 años, o más de dos si eres hombre adulto menor de 65 años. Una unidad de bebida equivale a un vaso de cerveza de tamaño medio o a una copa de vino.

3.- Deja de fumar

El tabaquismo está vinculado a numerosas patologías, desde las cataratas oculares hasta el cáncer, cuyo riesgo se dobla en quienes tienen este hábito, y llega a cuadruplicarse en los fumadores empedernidos.

Además, es responsable de más del 90% de muertes por enfermedades de obstrucción pulmonar crónica y aumenta el riesgo cardiopatías y problemas cerebrovasculares.

 4.-Hacer deporte 

El deporte es uno de los pilares de los estilos de vida saludables.. Si crees que no tienes tiempo o que tu forma física no es la adecuada, no te preocupes. El deporte está al alcance de cualquiera. Practicar diariamente una actividad física moderada y a largo plazo, como puede ser caminar a buen ritmo durante 30 minutos, tiene numerosos beneficios para la salud.

5.- Cuida tu higiene 

Aunque no puedas verlos, todo lo que te rodea está lleno de microorganismos y algunos de ellos son capaces de originar enfermedades. Por eso es muy importante mantener una buena higiene personal y limpieza del hogar.

6.- Duerme bien 

Todas las funciones de nuestro organismo se ven afectadas por la falta de sueño: desde el sistema hormonal, el inmunitario o el respiratorio hasta la presión arterial o la salud cardiovascular.

Además, varias investigaciones señalan que no dormir de forma adecuada puede aumentar el riesgo de obesidad, infecciones y enfermedades coronarias.

7.-No te olvides de tu salud mental

El bienestar mental es una parte fundamental de la salud, como la misma OMS indica en su definición. 

La salud mental y la física están estrechamente vinculadas, pues si una no es buena repercutirá negativamente en la otra y viceversa. 

Hoy en día sabemos que el estrés está asociado a un estilo de vida menos saludable, propiciando adicciones al tabaco y al alcohol, y una peor alimentación. 

Es muy importante que te preocupes de cuidar tu mente tanto como tu cuerpo.



domingo, 20 de septiembre de 2020

Comunicación Intergeneracional

 

Comunicación intergeneracional



El hombre, por definición, es un animal social, es decir, que está destinado a vivir en grupo. En otras palabras, siempre hay algún elemento que nos une a otros individuos ya sea por motivos de raza, de cultura, de clase social o por motivos de edad, entre muchísimos otros. Así pues, constatamos la enorme importancia que tienen los grupos en cualquier sociedad humana.

Una generación es un grupo de individuos de una sociedad cuyo elemento de unión es sencillamente la edad. Sin embargo, el hecho de que varios individuos tengan una misma edad, muchas veces supone tener muchos otros elementos en común puesto que se ha vivido un mismo momento histórico, posiblemente se comparten unos mismos valores, y las vivencias y las circunstancias son similares. Por ello, el sentimiento de pertenecer a una generación puede llegar a ser muy fuerte, aunque debemos tener en cuenta que por encima de las divisiones que marcan las generaciones hay otras como las de clase social o de procedencia geográfica. De modo que para definir adecuadamente que es una generación debemos tener en cuenta que además de referirnos al hecho de pertenecer a un mismo grupo de edad supone también compartir una forma de pensar determinada, unos valores y unas actitudes similares, y ello comporta que cada generación adopte conductas diferenciadas o inclusive opuestas de las de las otras generaciones.

La comunicación según la generación

Como hemos visto en la definición de generación, los individuos que la componen comparten una forma de ser, unos valores y hasta un estado físico. Estos factores (la tendencia a presentar unos mismos valores y creencias, formas de ser y pensar) determinan las actitudes de los individuos y, por ende, su comportamiento. Por tanto, podemos afirmar que, en general, las generaciones comparten unas determinadas actitudes frente a la vida. Una vez más, es necesario tener en cuenta que hay otros muchos factores que determinan las actitudes y que en muchas ocasiones pueden tener más importancia que el mismo hecho generacional. Aun así, es necesario recalcar que las actitudes constituyen los componentes más importantes en la comunicación. Pensemos un poco más en ello.

En primer lugar, las actitudes de los jóvenes son quizás las más características, visibles y estereotipadas. Es cierto que la juventud no es una etapa estable emocionalmente. Los cambiantes estados de ánimo del joven o de la joven: la ansiedad, la euforia, la depresión, etc. representan obstáculos ciertamente graves para la comunicación. Esta inmadurez emocional conlleva que el joven crea que solo entre los miembros de su propia generación puede sentirse a gusto y comprendido. Además, tiene una gran necesidad de sentir que forma parte de un grupo e incluso de diluir su personalidad entre la gran masa de jóvenes Todo ello es fruto de la enorme necesidad que tiene de creer en algo y lo que le conduce a agarrarse ciegamente a los dogmas que le ofrece el grupo. Como consecuencia es corriente encontrarnos que los jóvenes muestren un cierto rechazo a las otras generaciones. Es evidente que este distanciamiento o rechazo constituye un gran obstáculo para que fluya la comunicación intergeneracional. Los datos obtenidos de la investigación en torno al tema de la identidad de edad nos conducen a afirmar que en la generación de los jóvenes el sentimiento de formar parte de un grupo es muy elevado comparativamente al sentimiento de pertenencia que muestran los otros dos grupos de edad establecidos. La fuerza de este sentimiento de pertenencia al grupo de edad provoca hostilidad contra todo aquello, aquel o aquella, que no forme parte de este grupo generacional. Estas actitudes de rechazo y hostilidad por la necesidad imperiosa de diferenciación son especialmente presentes en el ámbito familiar. Sin embargo, quiero insistir en el hecho de que las generalizaciones son en sí mismas empobrecedoras y, por tanto, mis afirmaciones u observaciones no tienen de ningún modo validez universal.

En cuanto a la comunicación de la generación adulta, posiblemente es la menos clasificable y la más variopinta. Si por un lado el ámbito social de la juventud está bastante definido en la escuela, las discotecas, los bares, etc., el de los adultos es el ámbito laboral. Este es tan variado y complejo que es posible que esta sea la razón por la cual sea considerada la generación más heterogénea y menos definible. Aun así, se pueden observar hechos generacionales que mantienen unidas a las generaciones. Asimismo, comparten unos mismos valores y creencias que determinan su comunicación.

Finalmente, la comunicación en la vejez está también bastante estereotipada y etiquetada como demuestran expresiones populares como "un viejo cascarrabias" o "las batallitas del abuelo". En efecto, un elemento que define en gran medida la comunicación en la vejez es la experiencia vital acumulada. Esto hace que los viejos hablen muy a menudo en un tono consejero sobre todo hacia la generación más joven. Asimismo, otro hecho determinante en la comunicación es la decadencia física, que en ocasiones puede hacer disminuir el poder de la comunicación y en otras puede utilizarse como defensa o excusa.


domingo, 13 de septiembre de 2020

Distribuyendo los roles igualitarios en el hogar

 La pandemia del coronavirus ha cambiado las formas de comunicación y relacionamiento en la familia. Debido al confinamiento es posible observar los gestos, posturas, sentimientos, actitudes, empatía y tolerancia de los miembros de la familia. Además, el confinamiento ha llevado a fortalecer y redescubrir nuevos roles y funciones entre sus miembros, los cuales determinarán la buena convivencia durante la cuarentena.


El aislamiento social ha conllevado a estar más tiempo en casa, por lo que es momento oportuno para hacer las actividades del hogar en equipo y distribuyendo las tareas. Por ello, el Mg. Carlos Huamán, psicólogo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Turismo y Psicología de la Universidad de San Martín de Porres, señala cómo influye el confinamiento en el comportamiento de las familias.

- Los padres han fortalecido su rol como maestros y compañeros de juegos. Se debe persistir en la educación a distancia y crear espacios de recreación que se han visto limitados por el confinamiento.

- Se deben establecer las obligaciones básicas del hogar, así como un horario de uso de las computadoras, el internet, entre otros, para así generar un espacio que implique el respeto.4 Dividir las tareas de los padres, de tal manera que no se vean afectadas las horas de trabajo y las de convivencia con los hijos.

- El afecto, la identidad, la protección, la salud, la educación y los valores morales deben fortalecerse en estos meses de confinamiento. Con el transcurrir del tiempo, estos aspectos se profundizarán o se darán prioridad a otros.

“Debido al contexto, las familias afrontan problemas en temas económicos, de educación, de formación y de reforzamiento de los valores morales. Creo que siempre hemos vivido con metas sobre la base de alcanzar un bienestar material. Es bueno tener bienes, pero más importantes son la familia y los hijos, comprenderlos, comunicarse más cara a cara, enseñarles con el ejemplo que la verdad te libera de la incertidumbre, te aproxima al prójimo y a la felicidad. El respeto te abre muchas puertas y te da valor como persona”, señala Huamán.

Los cambios generacionales han influenciado el rol educativo de las familias. Con el trascurrir de los años y la necesidad económica, las nuevas familias se fueron perfilando hacia tener mayores ingresos por parte de los padres y dejar la responsabilidad de los hijos a los abuelos, los tíos u otra persona de confianza. El confinamiento ha brindado la oportunidad de fortalecer los vínculos familiares, valorar a los parientes y respetar la vida.

Psicología en casa

Con el confinamiento se ha creado una nueva función familiar: la psicológica. Para las familias en las que existe algún miembro con estrés, ansiedad y depresión sería recomendable escuchar y leer solo fuentes de información confiables y, una vez al día, programar actividades, hacer ejercicios físicos, desarrollar alguna actividad que nos apasione como leer, escribir, dibujar, cantar, cocinar o pintar. Además, es recomendable hacer ejercicios de respiración, distraerse viendo alguna serie o película, bailar o conversar de algún tema agradable. Es importante gestionar las emociones para evitar una tensión innecesaria entre los miembros de la familia, marcar los límites y fomentar la paciencia.


*Información tomada del Diario El Peruano

domingo, 23 de agosto de 2020

Los Círculos de Confianza

Los Círculos de Confianza

Los círculos de confianza son una manera gráfica de representar las relaciones que establecemos, colocando a las personas que conocemos en una serie de círculos concéntricos que difieren entre sí por el grado de confianza, intimidad, atención y cuidado que ponemos en cada uno de ellos. Los círculos de confianza expresan, por ende, el tipo de relación que establecemos con las personas y cuán cerca o lejos de nosotros las percibimos.

Los círculos de confianza que componen nuestras relaciones

En el centro de ese círculo nos encontramos nosotros. A partir de ese “yo” vamos creamos diferentes círculos concéntricos en los que ubicaremos a las personas que conocemos

  1. Círculo de intimidad. Este círculo está formado por las personas más íntimas, esas en las que confiamos con los ojos cerrados, normalmente la pareja, los hijos, padres y/o hermanos. En ese círculo se encuentran esas personas a las que recurrimos cuando tenemos un gran problema y a las que les confiamos nuestros mayores secretos y preocupaciones. Son esas personas que nos cuidan cuando enfermamos, que están a nuestro lado en los momentos más difíciles y que siempre están pendientes de nosotros.
  2. Círculo de confianza media. En este círculo se encuentran aquellas personas con las que mantenemos una relación estrecha, pero no tanto. Son personas a quienes podemos pedir un favor, aquellas con las que pasamos tiempo, nos divertimos y comparten nuestra visión del mundo, por lo que podemos hablar con ellas sobre muchos temas, algunos incluso delicados. En este círculo se suelen encontrar los amigos y algunos familiares.
  3. Círculo de poca confianza. Este círculo está formado por personas con las que mantenemos relaciones, pero a las que no les contaríamos nuestros secretos y tampoco nos atreveríamos a pedirles grandes favores o a confesarles ciertos detalles de nuestra vida. Generalmente se trata de personas con quienes mantenemos relaciones circunstanciales, como los compañeros de trabajo más cercanos o familiares más lejanos.
  4. Círculo de muy poca confianza. Este círculo está formado por personas que conocemos porque hemos coincidido con ellas en diferentes ocasiones, pero con las que no hemos entablado una relación propiamente dicha. Puede ser ese vecino que saludamos al salir de casa, esa persona que trabaja en otro departamento de nuestra empresa o la dependienta de una tienda a la que solemos ir.
  5. Círculo de desconfianza. Fuera de esos círculos de confianza se encuentran los “otros”, personas desconocidas con las que no hemos entablado ningún tipo de relación o con las que hemos intercambiado algún encuentro casual pero intrascendente. Generalmente estas personas generan cierto grado de desconfianza o recelo ya que no las conocemos.

    Círculos de confianza grandes o restringidos: ¿Qué es mejor para nuestro bienestar psicológico?

    Cada vez que expandimos nuestros círculos de confianza incluyendo a otras personas en ellos derribamos un muro psicológico y acercamos distancias. Tener a nuestro lado a personas en las que podamos confiar es beneficioso para nuestra salud física y mental, no solo porque nos ayudarán cuando más lo necesitemos sino porque su mera existencia es una fuente de seguridad y confianza. Contar con redes de apoyo sólidas nos permitirá lidiar mejor con la adversidad en la vida. No cabe duda.

    Sin embargo, permitir que personas que no son fiables pasen a nuestro círculo más íntimo nos expondrá emocionalmente, dejándonos vulnerables. Si permitimos que las personas toxicas acampen en nuestros círculos íntimos quedaremos a su merced y, antes o después, sus comportamientos terminarán pasándonos factura.

    Eso significa que debemos ser más cuidadosos con las personas que dejamos entrar a nuestra intimidad. No se trata de asumir una actitud recelosa o de desconfiar,cerrándonos en un círculo tan pequeño que amenace con asfixiarnos psicológicamente,  sino de ser capaces de elegir a las personas que queremos a nuestro lado en la vida, y no dejar que sea la vida quien las coloque por azar a alguien a nuestro lado. Se trata de elegir a esas personas que pueden sacar a la luz lo mejor de nosotros y, por supuesto, convertirnos en una persona que también aporta luz a los demás.

lunes, 10 de agosto de 2020

El Bien Común



El concepto de 
bien común alude a aquello que puede ser aprovechado o utilizado por todas las personas. Dicho de otro modo: de 
un bien común pueden obtener beneficios todos los individuos de una comunidad.

A partir de esta idea, la noción se utiliza con distintos matices o alcances en diferentes ámbitos. Para la filosofía, los bienes comunes son compartidos por los integrantes de una sociedad, quienes se benefician de ellos. No se trata solo de bienes físicos, sino también de bienes simbólicos o abstractos.

El bien común, en este sentido, también es un fin de la sociedad. El Estado, como órgano rector, tiene que proteger y promover el bien común ya que éste redunda en beneficios para los habitantes. Las condiciones sociales que garantizan la libertad, la justicia y la paz y el reparto equitativo de los bienes materiales esenciales forman parte del bien común.

Cabe destacar que el bien común no se forma con la sumatoria de los bienes de cada individuo. El bien común es indivisible y solo puede alcanzarse e incrementarse a partir de la colaboración de los diversos miembros de la comunidad.

Dentro de la filosofía tenemos que destacar que se establecen una serie de características esenciales del llamado bien común. En concreto, entre las más significativas podemos destacar las siguientes:
-Se trata de algo objetivo.
-En ocasiones, puede confundirse con lo que es calidad de vida o bienestar. Sin embargo, son cosas diferentes. Así estos dos términos vienen a hacer referencia a lo que es el objetivo o meta de la sociedad pero desde un punto de vista del individuo autónomo.
-Está dirigido a satisfacer lo que es el progreso de los individuos y para eso, entre otras cosas, debe basarse en la verdad y en la justicia.
-Se encuentra ligado de forma íntima y clara a lo que es la naturaleza humana.
-Partiendo del hecho de que el bien común es totalmente opuesto al interés privado, se considera que viene a obligar al Estado. Es decir, eso significa que los poderes públicos deben, por tanto, a actuar de tal manera que busquen alcanzar aquel. De la misma manera, por tanto, se puede decir que la razón misma de los citados poderes públicos es el bien común.
-De la misma manera, se destaca el hecho de que viene a abarcar al hombre en su totalidad. Es decir, debe apostar por englobar tanto lo que son sus exigencias a nivel espiritual como físico.
-Dentro del conjunto de características que se resaltan del bien común está también que viene a obligar al ciudadano.

En el terreno de la economía, el bien común puede ser entendido de distintas maneras. Puede considerarse al bien común como algo que maximiza el bienestar socio económico de todas las personas. También como aquello que es de usufructo de la comunidad en general.

Puede sostenerse, por último, que un bien común es algo cuya propiedad no es privada (no pertenece a ninguna persona). La luz solar, en este marco, es un bien común: no puede privatizarse y es de libre disponibilidad.


lunes, 20 de julio de 2020

Resolución de Conflictos


Se denomina solución de conflictos o resolución de conflictos al conjunto de técnicas y habilidades que se ponen en práctica para buscar la mejor solución, no violenta, a un conflicto, problema o malentendido que existe entre dos o más personas e, incluso, personal.

Dentro de las formas alternativas de resolución de conflictos se encuentran la negociación, la mediación, la conciliación y el arbitraje. Es el proceso a través del cual los actores o partes involucradas llegan a un acuerdo.

Negociación. Es el proceso a través del cual los actores o partes involucradas llegan a un acuerdo. Se trata de un modo de resolución pacífica, manejado a través de la comunicación, que facilita el intercambio para satisfacer objetivos sin usar la violencia. La negociación «es una habilidad que consiste en comunicarse bien, escuchar, entender,buscando una solución que beneficie a todos.

Mediación. Consiste en un proceso en el que una persona imparcial, el mediador, coopera con los interesados para encontrar una solución al conflicto. Se trata de un sistema de negociación facilitada, mediante el cual las partes involucradas en un conflicto, preferiblemente asistidas por sus abogados, intentan resolverlo, con la ayuda de un tercero imparcial (el mediador), quien actúa como conductor de la sesión ayudando a las personas que participan en la mediación a encontrar una solución que les sea satisfactoria. El mediador escucha a las partes involucradas para determinar los intereses y facilitar un camino que permita encontrar soluciones equitativas para los participantes en la controversia. 

Conciliación, Se trata de un proceso o conjunto de actividades a través del cual las personas o partes involucradas en un conflicto pueden resolverlo mediante un acuerdo satisfactorio. Adicional a las partes, interviene una persona imparcial denominada conciliador, que actúa con el consentimiento de las partes o por mandato de la ley, para ayudar a los actores a llegar a un acuerdo que los beneficie.